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viernes, 11 de junio de 2010

¿Cómo se deben cepillar los dientes?

En la entrada anterior hablamos de los cepillos, por lo que ahora vamos a hablar de cómo se debe realizar el cepillado de los dientes.
Primero debemos saber que la frecuencia debe ser de unas 3 veces al día. Básicamente, después de cada comida. Es por esto que es importante que los niños no estén ingiriendo dulces durante varios momentos del día, sino intentar que esto suceda como un postre luego del almuerzo por ejemplo, para que así se pueda cepillar los dientes inmediatamente después.
Bueno, y ustedes se preguntarán porqué se recomienda esto. Durante la ingesta de alimentos se produce una disminución en el pH de la saliva, esta se vuelve más ácida. Lo que hace que los dientes se debiliten con este ataque ácido y se formen las caries. Esta disminución en el pH dura hasta unos 20 minutos luego de consumidos los alimentos y puede ser contrarrestada con el cepillado ya que el flúor que contienen las pastas dentales fortalece los dientes y contrarresta el ataque. Otro factor importante que no debemos olvidarnos es que el cepillado es una limpieza mecánica de la placa bacteriana y los restos alimenticios que puedan quedar en los dientes. Además que contribuye a la disminución de bacterias en la boca que pueden producir no sólo caries, sino también la enfermedad de las encías y el mal aliento.
Es muy importante no olvidar el cepillado de dientes de la noche, este es probablemente el más importante del día. ¿Por qué?, durante la noche disminuye el flujo salival, la saliva tiene un poder de enjuague, además neutraliza el ataque de los alimentos ácidos y la corrosión bacteriana. Es por esto, que si olvidamos el cepillado nocturno, los dientes se van a encontrar totalmente desprotegidos y se van a producir las caries. Por lo mismo, es altamente riesgoso dejar que los niños duerman con un biberón de leche en la boca.

Ya expusimos por qué es importante el cepillado, ahora ¿cómo debe ser realizado?. Para realizar el cepillado lo primero es tratar de hacerlo en orden para no olvidar ninguna superficie. Yo recomiendo siempre empezar en la parte superior posterior derecha. Deben colocar el cepillo en unos 45º con el diente, haciendo un ligero masaje en las encías y bajando en forma de barrido, unas tres a cuatro veces por superficie. Así siguen avanzando hasta llegar al lado contrario, en este caso el izquierdo. Luego, pasamos abajo del mismo lado (izquierdo) y hacemos el barrido de abajo hacia arriba. Recuerden que los dientes de arriba se barren hacia abajo y los dientes de abajo se barren hacia arriba. Continúan por todas las caras externas de los dientes, desde la izquierda hasta la derecha y terminan casi donde empezaron, si se dan cuenta hemos avanzado en el sentido de las agujas del reloj. Una vez cepillada toda la cara externa de los dientes, debemos pasar a la interna. De igual manera, empezamos en la parte posterior superior derecha pero en la parte interna. En este caso realizamos el barrido de manera similar al barrido anterior, de arriba hacia abajo y siempre tratando que sea hacia afuera. Cuando llegamos a la parte anterior colocamos el cepillo de manera que la parte más delgada sea la que haga el cepillado para poder barrer diente por diente y hacemos un barrido hacia afuera hasta llegar al canino, donde volteamos el cepillo de nuevo y barremos de arriba hacia abajo. Una vez culminada la parte superior, pasamos al maxilar inferior y hacemos el barrido de abajo hacia arriba y hacia afuera hasta llegar al lado derecho otra vez. En este punto ya hicimos el cepillado de la cara externa e interna del diente, falta la cara oclusal o por donde mordemos. Esta parte es muy simple, se coloca el cepillo por la parte más delgada sobre las cabezas de los dientes y se cepilla de adelante hacia atrás varias veces para quitar bien los restos que puedan quedar metidos en las fosas de las muelitas. Siempre siguiendo el sentido de las agujas del reloj. Una vez culminado el cepillado de los dientes realizamos el cepillado de la lengua colocando el cepillo por la parte más ancha y barriendo hacia afuera unas cinco veces. Luego enjuagamos y podemos pasar a la utilización del hilo dental y enjuagatorios dentales.



El cepillado debería tomar entre 2 a 3 minutos y con esta técnica evitamos desgastar los cuellos de los dientes de manera innecesaria. Además, al realizar el masaje en la encía ayudamos a que esta no se inflame porque retiramos muy bien la placa bacteriana que se queda en esa zona. Si al comienzo del cepillado ven que las encías sangran un poco, no se preocupen que es normal y poco a poco esto va a disminuir a medida que realicemos mejor el cepillado y estas desinflamen.

A continuación pueden observar un vídeo que muestra como debe ser realizado el cepillado dental. Traten de seguir las recomendaciones y van a ver que poco a poco van ha adquirir la destreza y rapidez. No se desanimen si al principio les parece un poco complicada la técnica.


viernes, 4 de junio de 2010

Los cepillos dentales

En las entradas anteriores hablamos de que uno de los factores para que se produzca la caries dental es la falta de higiene. En otras palabras, la presencia de microorganismos en la cavidad bucal. Estos se encuentran mayormente alojados en la placa bacteriana, esa película blanquecina que se forma en los dientes. Es por esto que el cepillado dental es tan importante. Además, la falta de higiene dental contribuye a la inflamación de las encías.
En esta oportunidad hablaremos de los cepillos, los primeros y cómo introducirlos en la higiene bucal de nuestros niños.
Entonces, ¿cuándo empezar con los cepillos dentales?. El uso de cepillos se inicia con la aparición del primer diente en boca. En este punto y hasta que tengamos unos 8 dientes en boca podemos realizar el cepillado el tipo de cepillos que podemos ver en la parte inferior. Estos son unos dedales de silicona, del mismo material que los chupones, que además de limpiar los dientes ayudan a disminuir la comezón que se produce cuando empiezan a aparecer los nuevos dientes.




Luego podemos iniciar la introducción de los primeros cepillos, y los ideales para esto son los que podemos ver a continuación.



Este tipo de cepillos que generalmente viene en un grupo de tres. Tienen una cubierta protectora que actúa como tope para que el bebé no tenga ningún accidente con ellos. Además tiene uno inicial que él puede usar para morder y así estimular la erupción de los dientes, sobretodo cuando empieza la erupción de las molares. Existen algunos tipos de mordedores que tienen pequeñas protuberancias que también pueden servir como cepillos en esta época. Una vez que haya pasado esto se puede pasar al segundo que ayuda también a limpiar los dientes y a masajear las encías. El tercer cepillo es un cepillo normal para niños con cerdas suaves. Este trío ayuda a que el bebé se inicie en el uso del cepillo de dientes y así pueda tenerlo como una costumbre. Sin embargo, el cepillado dental debe ser supervisado por los padres hasta que el niño tenga la destreza suficiente para poder realizar una adecuada técnica. Se dice que esto es hasta que entre al colegio, hasta aproximadamente los 6 años de edad.

Ya en esta edad podemos utilizar los cepillos normales, los cuales también deben ser comprados por etapas. Generalmente los cepillos de niños tienen una indicación de a qué edad pueden ser utilizados. Es importante seguir esas recomendaciones, por la forma y tamaño de la boca de los niños en esta edad. Un cepillo muy grande podría lastimarlos y causar una mala actitud hacia el cepillado. Además, los cepillos de niños vienen con una zona de otro color que sirve como indicador para colocar la pasta dental, que en los niños pequeños debe ser del tamaño de una lentejita y a medida que el niño crece se puede colocar una mayor cantidad.



Cuando el niño llegue a los 12 años aproximadamente (edad en la que aparece la segunda molar) ya puede cambiar el cepillo a uno de adulto con cerdas medias.

En el caso de los cepillos eléctricos, estos son recomendables porque permiten un cepillado más fácil, ayudan a remover mayor cantidad de placa sobretodo en el caso que los niños no tengan mucha destreza manual. Además, estimulan al niño a cepillarse, porque a ellos les parece novedoso y divertido utilizar este tipo de cepillos.